viernes, 13 de abril de 2012

REFLEXIÓN

Esta tarde aprovechando que llueve, que estoy sin lijas, sin carbón y sin gas me he puesto a pensar en mi hobby y en lo que lo rodea, es decir, en la cuchillería artesanal española.
Echando la vista atrás, veo todo aquello que esta actividad me ha aportado y a la vez quitado. Y para ser sincero el balance ha sido más que positivo. He gastado mucho dinero en material, al principio, mal gastado ahora invertido con algo más de cordura. He conocido gente muy interesante, he aprendido mucho sobre acero, cuero, madera, resinas, temperaturas, mecánica etc. etc. y lo más importante he aprendido a hacer un buen cuchillo y como no, a reconocerlo. Pero pese a todo esto sigo teniendo cierto regusto amargo.
¿Qué entiendo por artesanía del cuchillo en España? Para mí este sector lo forman los artesanos de más renombre, los artesanos más domésticos, los usuarios del cuchillo y navaja artesanal, los “historiadores del cuchillo y navaja” (que pese a no hacer sus piezas aportan muchísimo al sector)y como no, los hobbistas que se inician, llenos de ilusión, en su primer hoja. Todos estos grupos deberían formar en armonía la gran familia del cuchillo artesanal en España, pero como en todos lados, siempre hay manzanas podridas en el cesto.
Manzanas podridas… pueden arruinarte un buen cesto de manzanas frescas, sanas y con mucho potencial. Estas manzanas podridas son peligrosas porque suelen llevar más tiempo que ninguna otra en el cesto, son las más antiguas y están en el fondo, y desde ahí es desde donde pueden enfermar a otras manzanas. Por ser las más antiguas se creen que ya no pueden aprender nada, que si algo no es como ellas dicen es que está equivocado, que por veteranía se merecen ser el referente de la cosecha que reposa en el cesto.
Por mi profesión, he vivido de primera mano que el hecho de ser veterano no te garantiza ser el mejor, y que se puede aprender mucho de los que llevan poco tiempo, porque ven las cosas desde un punto de vista nuevo, sin los prejuicios de los más veteranos y eso a la larga los acaba llevando a superar a los más viejos del lugar. Muchos de estos veteranos, aferrados a su larga experiencia vital quedan obsoletos rápidamente, pero otros, con mente más abierta lo que hacen es intentar enriquecer a los que empiezan con su veteranía y a la vez cultivarse ellos mismos con lo nuevo que le aportan los que empiezan. No creo que haga falta decir que es fácil extrapolar esto al sector del cuchillo artesanal.
Otra de las cosa que tengo clara, es que donde hay dinero de por medio, los de mentalidad mas de “pastor”, van a crear discordia, y ese es el motivo por el que en la mayoría de los foros es difícil manifestarse con franqueza sin miedo a sufrir un baneo. Los foros, que deberían ser un excelente escuela y cantera para el sector, no son más que meros escaparates de aquellos que los controlan, eliminando por completo el carácter libre que todo foro debería tener.
Hay tres formas de mejorar el sector de la cuchillería artesanal en España, una es mediante fuertes subvenciones estatales para mecanizar al artesano con lo último, dos a la europea o americana, es decir, intentado siempre mejorar y hacer siempre el más difícil todavía y tres, a la española, estableciendo por decreto de foro y amigos, que tú mismo eres el referente a seguir y que no se necesita nada más ni mejor que lo que tú haces. Y al que intente salirse del tiesto… para eso ya están los colegas del foro.
Solo hay una cosa que me consuela, que como a todo en esta vida, el tiempo pone a cada uno en su lugar, y que de entre los hobbistas y pequeños artesanos que se inician saldrán grandes profesionales, que elevarán el nivel de la artesanía de este país a donde debería estar, a base de trabajo y grandes cuchillos-navajas.
Solo espero estar aun en esto, cuando la cuchillería artesanal española sea un referente y las manzanas podridas estén todas fuera del cesto.
PD: En opinión de un humilde hobbista, creo que el futuro de la cuchillería artesanal en España está en los laminados, y animo a todo el que disponga de fragua y yunque a intentarlo, porque a diferencia de lo que muchas manzanas caducas proclaman, caldear, ni es cosa de magia, ni hay que tener un máster del MIT, ni 10 años de experiencia dándole al martillo. Cualquiera puede con limpieza, ajuste, calor, presión y bórax. 

Si yo puedo, cualquiera puede.
 
Un saludo